Las mujeres, en la mayor parte de los casos, serán las encargadas de abrir el juego y repartir suerte en el futuro casino de Gijón. Los 136 alumnos/as que recogieron ayer sus diplomas que les acredita como profesionales del sector desconocen aún si serán contratados aunque alguno, como es el caso de Carlos López --el número 1 de esta promoción--, lo tenía claro.
A sus 28 años, este ovetense aunque residente en Gijón, se presentó a las pruebas para crupieres de "pura casualidad" y ahora sabe que su futuro está en el casino. A falta de cuatro asignaturas para acabar la licenciatura de Física, no tenía experiencia en el sector --sólo visitó una vez el casino de Santander-- se ha especializado en ruleta francesa y está encantado.
"Me gusta mucho. Me lo voy a tomar como una profesión a largo plazo. Tengo que ir habituándome al horario de noche. Todavía no he estado dentro del edificio pero mis profesores ya entraron y me dijeron que está muy bien", dijo.
Durante los últimos seis meses, el tiempo que duró el curso, Carlos López ha pasado continuos ejercicios de agilidad mental y agudeza visual y manual. Entre otras actividades, los aspirantes a trabajar en las mesas del casino debían cortar 20 fichas en cinco, cuatro y tres bloques durante 45 segundos.
Otro de los ejercicios consistía en recoger 40 fichas de dos colores y clasificarlas en bloques de 20 durante 23 segundos. Pero su formación también se ha centrado adquirir criterios básicos para marcar el ritmo de juego, recibir apuestas con claridad y mantener un orden.
"Nos dieron también alguna directriz para detectar tramposos. Hay cosas muy curiosas como el acento canario que mucha gente imita para confundirnos al pedir los números, apuestas ambiguas", reconoció este joven. Otra de las nociones que tienen los futuros trabajadores del centro de juego es conocer el idioma inglés, a nivel básico, y los números en francés para entenderse con los turistas que acudan al antiguo cine.
Según López, los nueve profesores que impartieron el curso eran todos crupieres y ahora la mayoría se convertirán en jefes de sector del casino. El curso de formación para los profesionales del juego que trabajarán en el futuro casino ha contado con una subvención de la consejería de Educación por importe de 210.000 euros.
